LAS CREENCIAS LIMITANTES

¿No has sentido alguna vez qué quieres hacer algo pero siempre aparece “algo” que te lo impide y… ni siquiera sabes qué es? ¿Alguna vez has dejado de hacer algo porque crees que no puedes, incluso antes de probarlo?

¿Y si te dijera que no avanzas… no por lo que haces, sino por lo que crees? 

Esto tiene un nombre: creencias limitantes. 

Estas creencias son ideas negativas que cargamos sobre nosotros mismos y asumimos como verdades absolutas, sin cuestionarlas.

Estas creencias comienzan a formarse en la infancia, a partir de comentarios de personas a las que damos autoridad o de comparaciones que hacemos  de nosotros mismos con los demás. Se refuerzan en la adolescencia -cuando somos especialmente vulnerables- y terminan fijándose como ideas casi inamovibles en la adultez temprana.

Se manifiestan como frases en nuestro diálogo interno, frases que nos sabotean por su negatividad. Por ejemplo: “Para qué intentarlo, si sé perfectamente que no podré…”, “Yo no valgo para esto…”, “No soy suficiente…”

Estas creencias actúan como un muro que bloquea nuestro desarrollo personal y profesional, entre otros aspectos. Aunque queramos avanzar, nos frenan porque están profundamente arraigadas en el subconsciente. 

La buena noticia es que, si estas creencias las trabajas – solo o con ayuda profesional- poco a poco puedes dejarlas atrás y derribar los muros que forman para avanzar hacia tu crecimiento y tu éxito.

Como la mayoría de problemas en la vida, el primer paso para plantarles cara es identificarlos. Ser consciente de que la creencia existe es la base para poder eliminarla. No puedes luchar contra algo que no ves.

Para este primer paso hacia su eliminación hay un par de técnicas que pueden ayudarte:

La primera es hablar contigo mismo y analizar aquellos patrones que se repiten en tu vida. Piensa en esas áreas donde sientes que, por más que cambies cosas, el resultado siempre es el mismo. Como he dicho antes, puede ser a nivel de tus relaciones, en el trabajo, en tu autoestima o incluso en tus proyectos.

Por ejemplo: Has tenido 3 relaciones en los últimos 4 años y todas han terminado justo antes de empezar la convivencia. Este patrón podría estar escondiendo una creencia limitante. 

Ahora pregúntate: ¿Qué sientes cada vez que en una relación llega a este punto?¿Cuál es tu diálogo interno en ese momento? Si la respuesta a esta pregunta es algo tipo lo siguiente, habrás dado con una creencia limitante:

  • Convivir es el principio del fin.
  • Si convivo, me van a controlar o voy a perder libertad.
  • No soy suficiente para una relación ‘seria’ de verdad.
  • Si me entrego demasiado, me pueden hacer daño.
  • No merezco que alguien se quede.
  • Mejor terminar antes de que algo salga mal.

Si te fijas, como hemos comentado antes son frases que nos decimos internamente y todas son negativas.

La segunda técnica para identificar creencias limitantes de tu persona es hablar con gente de confianza, personas que te apoyan y te quieren. Ellos saben tus puntos negativos, pero también entienden y conocen esas fortalezas que tú minimizas..

Puedes hacerles preguntas tipo:

  • ¿En qué situaciones me has visto dudar de mí mismo?¿Qué palabras suelo usar en esos momentos?
  • ¿En qué áreas crees que no me doy suficiente crédito o no me valoro lo suficiente?
  • ¿Crees que hay algún patrón recurrente en mis relaciones o carrera profesional que te llame la atención y que pueda estar relacionado con una creencia?

Sus respuestas pueden darte claridad sobre creencias que no identificas por ti mismo.

Con estas dos herramientas podrás empezar a detectar patrones y relacionarlos con creencias que te están limitando. Y una vez que encuentres la creencia… puede empezar el cambio.

Estas creencias también están profundamente relacionadas con cómo nos hablamos a nosotros mismos. Hay una cita budista que lo resume muy bien: “Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos”. 

Si te detienes un momento a observar tu diálogo interno, probablemente descubrirás creencias limitantes que actúan casi sin que te des cuenta. Y aquí viene algo importante: modificar este diálogo no significa autoengañarse. Significa hablarte desde un lugar más realista y compasivo.

Por ejemplo: por mucho que me repita que voy a ser futbolista profesional, no va a suceder, ya que no todo depende de la voluntad. Pero sí puedo transformar mensajes como “no soy bueno en esto”, por “estoy aprendiendo, y cada día mejoro un poco más”.

Ese pequeño cambio no distorsiona la realidad, pero sí transforma cómo te relacionas contigo mismo. Y cuando cambia la forma en que te hablas, cambia también la manera en la que te mueves por el mundo, las relaciones que construyes… Al final deberíamos hablarnos como si lo hiciéramos con nuestra pareja o nuestro mejor amigo.

Otro punto clave para empezar a superar las creencias limitantes es profundizar en su origen. Para ello lo mejor es seguir los siguientes pasos. 

Una vez identificada la creencia limitante, intenta pensar en la primera vez que te sentiste así.

La mayoría de creencias nacen de un comentario, una comparación o un comportamiento de alguien de nuestro pasado. Por eso, después deberemos preguntarnos quién estaba allí cuando me sentí así. No para culpar, sino para entender. 

De esta situación sacaste una conclusión sobre ti mismo. Ahora toca encontrarla y analizarla. Y, por último, pregúntate: “¿Para qué me sirvió creer esto en ese momento?”. Porque casi siempre, una creencia limitante aparece como una forma de protección. 

Por ejemplo: si un niño crece escuchando a su padre decirle constantemente que es “torpe”, ese niño dejará de intentar ciertos deportes. No porque no pueda, sino porque ha construido una creencia: “”¿Para qué intentarlo, si sé que se me va a dar mal?” Esa conclusión le sirve para evitar críticas, burlas o la sensación de fallar…pero también se convierte en un freno.

Para esta última estratégia contra las creencias limitantes, es especialmente útil el Life Map o mapa de vida. Es una herramienta que te permite mirar tu historia con perspectiva y entender de dónde vienen tus patrones. A través de la escritura y la reflexión, puedes identificar momentos clave, interpretaciones y aprendizajes que siguen influyendo en ti hoy.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otros artículos que te pueden interesar…

  • ¿QUÉ ES EL COACHING?

    ¿QUÉ ES EL COACHING?

    ¿QUÉ ES EL COACHING? El coaching es una disciplina cada vez más presente en el ámbito personal y profesional. Sin…

  • RELACIONES CONSCIENTES

    RELACIONES CONSCIENTES

    RELACIONES CONSCIENTES Dependencia emocional: cómo liberarte y construir relaciones sanas Muchas veces no nos paramos a pensar el estado de…

  • LIFE MAP

    LIFE MAP

    LIFE MAP Autoconocimiento Averigua como crear tu Life Map y en que te puede ayudar! ¿Te ha pasado que sabes…